La semana pasada fueron publicados en internet más de un millón de UDID (números de identificación únicos de dispositivos
iOS) que supuestamente fueron sustraídos de un portátil del
FBI. De forma casi inmediata la agencia del gobierno estadounidense negó de forma rotunda que la información hubiera salido de uno de sus equipos como se alegaba, y esto dejó la puerta abierta para que David Schuetz, un consultor de seguridad informática, inviertiera varias horas intentando descubrir el origen de los números. Después de analizar la base de datos con varios comandos de bash (cat, more, head), Schuetz descubrió que algunos UDID se repetían varias veces, y se le ocurrió que podían corresponder a dispositivos de desarrolladores. Desde ahí fue sencillo encontrar el origen de los números de identificación, porque los nombres de un par de los aparatos eran "Bluetoad iPad" y "Bluetoad Support".
BlueToad es precisamente una editorial digital que se dedica a crear revistas y aplicaciones de publicidad para dispositivos móviles. Los datos incluían la fecha de "marzo 14", que no de forma casual fue el día en que los hackers afirmaron que habían obtenido la base de datos del FBI.
Poco tiempo después, el CEO de la compañía, Paul DeHart, admitió que les habían robado la información, pero que ese orificio de seguridad ya había sido tapado. En todo caso, el investigador dice que todavía hay más información por descubrir, como el hecho de que todavía no ha encontrado las aplicaciones que habrían mal usado el número de identificación, ignorando las nuevas reglas establecidas por
Apple.
Sea como sea, Schuetz escribió un interesante artículo con los detalles de su investigación, y te recomendamos leerlo simplemente porque se asemeja al guión de una entretenida película de espías.
[Vía
The Verge]
Leer - La investigación de David Schuetz
Leer - Declaración de BlueToad