Uno no pensaría que el
CES es el escenario adecuado para presentar un nuevo coche, y menos todavía considerando que el día 10 de enero arranca el Salón del Automóvil de Detroit. La feria de electrónica más importante de Estados Unidos, sin embargo, ha arrebatado al evento del motor más grande del país la presentación del
Focus Electric, la esperada versión a baterías del compacto de
Ford. Su debut no ha sido completo, en cualquier caso; Ford no ha comunicado datos tan importantes como el peso o la autonomía definitiva, aunque afirma de lo primero que no afectará de forma negativa al comportamiento dinámico del coche, y de lo segundo se limita a decir que si fuera un modelo a gasolina, consumiría menos que el Chevrolet Volt y poco más o menos lo mismo que el Nissan Leaf. En un principio, el rango debería rondar los 160 km.
Lejos de evitar a sus rivales más directos, los chicos del óvalo azul señalan no sin orgullo que el Focus Electric se cargará totalmente en 3 a 4 horas usando un enchufe de 240 voltios, o dicho de otra forma, en la mitad del tiempo que necesita un Nissan Leaf. Sus baterías (23 kWh), en caso de que te lo preguntes, serán fabricadas por LG Chem, y son refrigeradas (o calefactadas) mediante un circuito líquido que le ayuda a mantener la temperatura adecuada (léase: aquella en la que las celdas funcionan con la máxima eficiencia). Dan de comer a un motor eléctrico de 100 kW que le imprime una velocidad máxima de 136 km/h y desarrollar un par máximo de 245 Nm.