Skip to Content

Watch Gadling TV's "Travel Talk" and get all the latest travel news!
AOL Tech

InstitutoMaxPlanck posts

Científicos alemanes logran crear una pantalla repelente de huellas gracias al hollín

En el Instituto Max Planck para la Investigación de Polímeros de Maguncia hace ya tiempo que se cansaron de pasar la manga por la pantalla del dispositivo de turno para deshacerse de las huellas. Un grupo de científicos se encuentra en estos momentos trabajando en un revestimiento especial que podría librarnos para siempre de estas molestias al impregnar el cristal con hollín de vela y luego sellarlo con sílice. El compuesto es luego calentado a la nada apetecible temperatura de 600 grados Celsius hasta que se calcina por completo y el hollín se vuelve transparente (todo un detalle teniendo en cuenta que la gracia de una pantalla es que se vea lo más claramente posible). A la hora de poner a prueba las propiedades del compuesto, los investigadores han intentado aplicar aceites y varios disolventes, pero el panel tratado logra tarde o temprano dar esquinazo al borrón. ¿Supondrá este avance el final de objetos de culto del calibre de los Potechi Hand?

[Vía Technology Review]

El Instituto Max Planck logra desarrollar nanofilamentos de bajo coste

Es cierto que el desarrollo de nanofilamentos es ahora mismo –afortunadamente- todo un hervidero de novedades, pero hoy te traemos una que es especialmente atractiva por el impacto que podría tener en una de las áreas más importantes: el precio. Tal y como podemos leer en PhysOrg, la fabricación de nanofilamentos semiconductores a escala industrial es hoy por hoy bastante costosa, debido a las altas temperaturas necesarias (para que te hagas una idea, entre 600 y 900º Celsius) y a que en el proceso se utiliza oro puro como catalizador, que obviamente también aporta su granito de arena para hacer subir el precio de la factura. Esta circunstancia podría ser cuestión de tiempo, ya que desde el Instituto alemán Max Planck afirman haber conseguido desarrollar un nuevo método que emplea un catalizador mucho más barato, el aluminio, y consigue crear semiconductores cristalinos a una temperatura de sólo 150º C. Por supuesto, por el momento la idea sólo es aplicable a nivel de laboratorio y se desconoce cuándo se podrá extender al mercado masivo, pero al menos es un principio.




    Noticias AOL