Los económicos Nokia 301 y 105 se pasean delante de nuestra cámara

Empezando desde abajo, el pequeño Nokia 105 es un teléfono móvil puro y duro. Con esto queremos decir que no tiene acceso a internet, Bluetooth ni mercado de aplicaciones que valga, limitándose a llamar por teléfono y muy poco más. Como es costumbre en los móviles destinados a los mercados emergentes, este juguete de 15 euros (IVA no incluido) cuenta con una linterna LED y una radio FM, que básicamente resumen su conjunto de extras. Su reducido precio se siente al tacto; es todo plástico ligero y la pantalla muestra una pixelación como no las recordábamos desde hace más de un lustro, pero tampoco esperábamos más. Un detalle interesante es que su teclado (que funciona mejor de lo que cabría esperar) es de tipo burbuja, reduciendo así la posibilidad de que entre polvo o agua al interior. Para quien tenga curiosidad sobre su técnica, podemos señalar que está basado en la plataforma Series 30.
Según Nokia, su idea es que el 105 se convierta en el primer teléfono de un gran número de personas, desde niños a consumidores que hasta hace poco no podían permitirse uno, sin olvidar su posible función como teléfono de emergencia gracias a su reducidísimo consumo, que le permitiría permanecer en modo de espera durante 35 días.


