Con la llegada de
Windows 8 y la pujanza de los dispositivos
Android e
iOS de formato mediano, los tablet PC de toda la vida han ido adaptándose y desarrollando versiones de carácter más lúdicos. La convergencia entre teléfonos móviles, tablets y ordenadores también está poniendo en peligro el antiguo equilibrio de fuerzas en el mundo de los videojuegos, creando nuevos segmentos y dispositivos tan peculiares como el nuevo Razer Edge. Este tablet para juegos adaptable en forma de videoconsola o laptop fue presentado hace ya un tiempo bajo la denominación
Project Fiona, y durante este CES hemos podido probarlo para contarte qué nos parece.
Este interesante producto es un proyecto personal del vivaracho Min-Liang Tan, CEO de
Razer y viciado profesional. Tan, que ha hecho de su obsesión por los videojuegos su profesión, llevaba tiempo deseando crear su propio sistema de videojuegos portátil, que se materializó en el portátil de juegos Blade y algo más tarde en el prototipo Fiona, una especie de tablet con dos joysticks laterales. Este segundo aparato fue presentado durante el
CES 2012 entre los vítores del público; Tan sondeó el interés de los consumidores
a través de las redes sociales, y tras comprobar su aceptación, decidió producirlo comercialmente.
El Edge definitivo estará disponible en dos versiones distintas. El modelo base, con un precio de 999 dólares en Estados Unidos, integrará un procesador i5, 4 GB de RAM DDR3 y una SSD de 64 GB. El Edge Pro, de 1.299 dólares, eleva sus especificaciones con un i7 a 1,9 GHz, 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento ampliables a 256 GB. En ambos casos la pantalla usa un panel LCD de 10,1 pulgadas 1.366 x 768 y el apartado gráfico está cubierto por una tarjeta gráfica NVIDIA GT640M LE que según Razer convierte al Edge Pro en "el tablet más potente de mundo". Y aunque no nos atreveríamos a certificar esa aseveración, podemos dar fe de que funciona a las mil maravillas.