Los tiempos han cambiado, y dentro de poco es posible que tu sistema operativo de sobremesa te deje instalar cualquier tipo de programa bajo cualquier circunstancia. De esta manera,
Microsoft pretende mantener un control muy rígido en las aplicaciones que se publiquen para Metro, y por lo tanto está estableciendo reglas claras para el "sandbox" o caja de arena de su nuevo sistema. En primer lugar, las aplicaciones con interfaz
Metro para
Windows 8 se distribuirán por medio de la
Windows Store, que se hará cargo de la instalación, monitoreo y actualizaciones. Para que Microsoft, la Windows Store y el sistema operativo se controlen estas cosas, se pide a los desarrolladores que no usen funciones no autorizadas del API, manteniendo a cada aplicación en un ambiente separado y controlado.
Las aplicaciones disponibles en la Windows Store deberán pasar por un proceso de aprobación de Microsoft, y una vez en el sistema deberán recibir autorización del usuario para usar servicios como el GPS o la cámara. Todos estos cambios se implementarán con la esperanza de ofrecer una mejor experiencia al usuario, en un sistema estable y con un comportamiento predecible.