La pugna por convertirse en el súper teléfono del momento sigue complicándose a más no poder con el anuncio hace unas horas del HTC Droid DNA para la operadora estadounidense
Verizon. Con dicho terminal, el fabricante taiwanés pretende tentar a los amantes de las grandes pantallas, al haberlo dotado de un generoso panel Super LCD3 de 5 pulgadas con resolución a 1080p y una tentadora densidad de 440 ppp. El resto de su ficha técnica no se queda precisamente atrás, contando con un procesador Snapdragon S4 Pro de cuatro núcleos a 1,5 GHz, 2 GB de RAM, y, como todo buen androide que se precie,
Jelly Bean, acompañado, además, por la versión 4+ de Sense.
Su siguiente gran apuesta es ni más ni menos que la cámara, al llevar instalado un sensor retroiluminado de 8 megapíxeles y f/2.0 con la tecnología
ImageChip y grabación Full HD en su parte trasera y una nada despreciable cámara frontal de 2,1 megapíxeles capaz de realizar videoconferencias también a 1080p y con un ángulo de 88 grados. Dada su crecidita pantalla y su evidente vocación multimedia, el fabricante no podía desaprovechar la ocasión de aportarle el toque de Beats, ofreciendo un sistema de doble amplificación que, según sus creadores, consigue una distorsión mínima del sonido cuando subimos al máximo su volumen (temblad, vagones de metro, temblad).