La jueza encargada del caso Samsung-Apple en Australia tacha de "ridícula" su disputa sobre el 3G
Puede que la batalla legal que Apple y Samsung mantienen a nivel internacional acabe uno de estos días sirviendo para convalidar asignaturas en cualquier universidad de derecho, pero hasta entonces ha tenido como consecuencia un logro de lo más peligroso: acabar con la paciencia de Annabelle Bennett, la jueza encargada de llevar el caso en la Corte Federal australiana. Nuestra protagonista de hoy ha puesto la nota de color en el juicio del siglo tachándolo de "ridículo", según cuenta un reportero de Bloomberg. Al parecer, la gota que colmó el vaso fue que uno de los abogados de Samsung asegurara que Apple se había negado a abonar la las licencias de las tres patentes relacionadas con la transmisión de datos a través de 3G que tiene enfrentadas a ambas compañías; para que luego un representante de Apple explicara que se ofrecieron a pagar, pero Sammy se negó.Ante semejante panorama Bennett exclamó con cierto enfado que no se explicaba "cómo ... [vamos a abstenernos de reproducir su palabra exacta para no sobresaltar a los oídos más tiernos] podía seguir adelante este juicio", para acto seguido rematar la faena diciendo que lo más razonable sería que ambos gigantes se sometieran a mediación. Por el momento no se ha llegado a una decisión en firme, pero todo apunta a que el siguiente capítulo de la serie tendrá lugar el próximo viernes y con él podremos salir finalmente de dudas -reconócelo: tú también acabarías echando de menos este tipo de situaciones.
¿Estaremos ante toda una nueva corriente para llevar el lenguaje cotidiano a los juzgados?
[Vía Electronista]



