Retroproyectores, pantallas 3D y cámaras térmicas: Mitsubishi Electric imagina el automóvil del futuro
Este vehículo de demostración, cuyas ideas podrían plasmarse en vehículos comerciales dentro de 10 años, equipa como innovación más visible un panel de instrumentos táctil que usa un retroproyector en lugar de una de esas modernos pantallas LCD que ya se empiezan a ver en otros coches, de forma que sus indicadores se pueden mostrar sobre superficies curvadas o incluso envolventes, cuando con una pantalla convencional uno está limitado a rectángulos rígidos que no dejan una gran libertad a los diseñadores (como ya hemos podido ver en coches como el Tesla Model S).
Otro detalle avanzado, este más realista pese a las apariencias, es su interfaz biométrica, que mediante una cámara térmica para medir la temperatura de tu rostro y usando un sensor de pulsaciones, puede modificar la posición de conducción para hacer que circules de forma más relajada, reduciendo tus deseos de estrangular a ese zigzagueante ciclomotor que te ha hecho una mala pasada según salías del semáforo. También son interesantes los botones con relieve variable del volante, que se esconden o aparecen dependiendo de la operación que estés realizando para que no tengas que desviar la vista mientras lo manipulas, las pantallas 3D autoestereoscópicas (léase: sin gafas) incrustadas en los respaldos, los sonidos de advertencia variables para vehículos eléctricos, y una pantalla LCD táctil con un software de reconocimiento de escritura un poco al estilo de los últimos sistemas MMI de Audi, que permite dibujar números y letras (en este caso caracteres japoneses) para por ejemplo buscar contactos en la guía telefónica o direcciones.
Vídeo tras el salto.









