Aunque no realice presentaciones a lo grande,
Sanyo siempre tiene presente un modelo muy interesante con el que sorprendernos. Tras el fantástico éxito cosechado por la familia de videocámara
Xacti, el fabricante actualizó su gama de bolsillo con la PD1 (
PD2 en USA), un modelo de aspecto rompedor que se caracteriza por su grabación en 1080p y su versatilidad a la hora de usarla como cámara de 10 megapíxeles o videocámara, ambos modos evidentemente con zoom óptico de 3 aumentos.
La cámara se siente muy ligera y manejable en la mano y, aunque su construcción se basa en su totalidad en plástico, no nos pareció demasiado frágil. La botonera ofrece un pequeño relieve que se nos antoja escaso, y al no estar retroiluminado podríamos encontrar dificultades a la hora de manejar la cámara en zonas de baja luminosidad. La pantalla no ofrece demasiada resolución, pero es suficiente para la previsualización del vídeo y las fotos. El puerto USB integrado es un acierto, de todas formas, debido a su situación y a la estructura de la cámara, resultará bastante difícil conectarla directamente al ordenador, por lo que necesitaremos un alargador, es decir, un cable, justo lo que se evitaba en un principio. En resumidas cuentas estamos ante una cámara muy interesante para aquellos que les guste llevarla en el bolsillo en momentos puntuales, y más aún teniendo en cuenta la resolución Full HD que ofrece y la cámara de 10 megapíxeles con flash.