Texas Instruments nos invita a soñar en salpicaderos con retroproyección y pantallas curvilíneas

El prototipo descubierto en el CES ilustra de forma clara las ventajas que podría ofrecer la tecnología DLP frente a las clásicas pantallas LCD. Dado que estas pantallas sólo son superficies de proyección para el sistema DLP instalado al fondo de la consola central, sin circuitería ni hardware que limite su diseño, sería posible adaptarlas para extenderlas en cualquier dirección e incluso introducir nervaduras que continúen el diseño visual del salpicadero. La pantalla utiliza una superficie capacitiva para registrar las órdenes del usuario, pero además una cámara trasera es capaz de reconocer una cantidad teóricamente infinita de puntos de contacto y la procedencia de las órdenes recibidas por el centro multimedia al detectar el origen de la mano, de forma que algunas funciones del centro multimedia sólo podrían ser accedidas por el copiloto y nunca por el conductor.
Este sistema de reconocimiento óptico también hace posible prescindir de los diales mecánicos, simplificando así la complejidad del conjunto. Básicamente cada ruleta tiene una serie de patrones gráficos en la parte trasera cuyo giro es interpretado por la cámara situada tras la pantalla, que interpreta así su desplazamiento sin necesidad de señales electrónicas de ninguna clase del mando a la CPU. El procesador principal, naturalmente, es un OMAP 5 de nueva generación creado por Texas Instruments para aplicaciones automovilísticas; se llama Jacinto 6 y posee dos núcleos Cortex A15, dos M4 y una GPU PowerVR SGX-544.

