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Freemium: Google ¿Qué tramas con tus robots?

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: Google ¿qué pretendes con tus robots?
"La cena está lista", el NS-5 advirtió obedientemente. Esta unidad de reciente creación por parte de USR, una empresa con un creciente poder en la sociedad del momento, había comenzado a distribuirse entre los hogares y la gran mayoría contaba ya con un robot a su servicio. La historia de la película "Yo, robot" era munición pesada para los amantes de la ciencia ficción, pero no dejaba de ser eso, ficción. Los robots, en realidad, son ya una realidad cotidiana entre nosotros, lo que sucede es que su uso está restringido por lo general a la industria (a nadie le sorprende ya ver una cadena de fabricación en la automoción) o bien a un robot asistente en ciertos procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, la idea de toparse uno con un robot autónomo paseando por la calle o sobrevolando la ciudad, no deja de generar cierta inquietud.

Precisamente de esto último tiene mucho que decir Amazon y su tropa de drones con la que espera poner patas arriba la distribución y por extensión, el comercio on-line tal y como lo conocemos hoy en día. Pero lo cierto es que tanta película nos ha espesado un poco la perspectiva: el asunto de los robots nos sigue pareciendo algo exótico y le prestamos atención siempre con palomitas en nuestro regazo y dispuestos a pasar un buen rato de ocio en la sala de cualquier cine. Pero no. A nuestras espaldas está sucediendo algo de cuyo alcance posiblemente no seamos del todo conscientes: algunos fabricantes llevan ya tiempo dedicando recursos a la producción de robots y con vistas a un futuro que parece no estamos preparados para ver. Por el momento, los intentos resultan divertidos pero no dejan de ser una muestra del empeño de algunos por posicionarse ante una realidad que ya parece inevitable: viviremos con robots.

Freemium: Si el iPhone es tan aburrido... ¿por qué lo seguimos comprando?

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: ¿El iPhone aburrido? Entonces... ¿por qué lo compramos?
Nos conocemos la secuencia al milímetro. El plato fuerte llega al final de la keynote y ahí está Tim Cook presentando el iPhone 5S, un smartphone que es presentado con tal magia que uno pensaría que llega aterrizado de otro planeta. Es el efecto de las presentaciones de Apple: hay que pellizcarse el brazo para constatar que uno sigue en este planeta y que lo que ha visto está sólo a una pasada de VISA de distancia. Pero superado este efecto anestésico que la firma de Infinit Loop domina tan bien, toca revisar el asunto con calma. Vamos a ver ¿qué ha presentado Apple realmente? El diablillo que llevamos dentro reconoce que no es sino un iPhone 5 al que se le ha añadido un lector de huellas, más procesador y para de contar. Los detractores de la marca encuentran pronto la carnaza para saltar al cuello y no sin argumentos: desde fuera el nuevo modelo no es sino un restyling low-cost de un smartphone existente. Con todo el dinero que ganan y encima ahorrando en desarrollo...

Pero en esta marca nunca nada es lo que parece. Ya lo apuntamos en su día: el 5S cuenta con la peculiaridad de avivar las llamas de acólitos y detractores de un solo gorrazo. Los que quieran ver que Apple ha presentado un 'más de lo mismo' tienen munición para aburrirse, pero los que miren con cariño a la marca pueden apreciar los esfuerzos por mejorar un smartphone excelente, el iPhone 5. Y lo era, por cierto. Pero vamos a los hechos: el iPhone 5S es un iPhone 5 vitaminado, o al menos desde fuera uno no percibe qué equipo es cuál. Y esto último no es un dato menor. Ante este panorama, fueron muchos los que vaticinaron el batacazo del producto y hasta el colapso de la compañía, pero atentos al dato, porque el 5S podría haber pulverizado todos los récords de ventas de la casa en su lanzamiento.

Freemium: Un momento... ¿puedo entrar con el móvil pero no con Google Glass?

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: Un momento... ¿puedo entrar con el móvil pero no con Google Glass?
Puedo dibujar perfectamente la estampa. Como si estuviera delante. Si lo recuerdas, esta semana nos hemos hecho eco de una noticia, cuando menos, curiosa: resulta que un cliente entró en un restaurante equipado con sus flamantes Google Glass y se armó el belén. El desagradable incidente se saldó con el grupo de enfurecidos clientes abandonando el local, un incómodo momento para todos los presentes y el posterior 'incendio' en las redes sociales. Ya se sabe que todo lo que toca la actualidad en lo que respecta a los gadgets cotiza al alza en la red, y alcanza hasta un pobre hombre que tiró en un descuido a la basura un pendrive muy especial. Cualquier incidente que cuente con algún ingrediente que nos sepa a nuevo, cuenta con un atractivo especial, desde luego.

Y así, volviendo al truculento asunto de las gafas, nos encontramos ante dos posturas enfrentadas, y cada una con su carga de lógica. A la izquierda del ring el encargado del restaurante, que nada entre el cuidado de sus clientes (temor a que se sientan vigilados por las súper gafas) y posiblemente cierta tecnofobia que podríamos resumir en el término glasshole (no te pierdas el divertido vídeo al respecto un poco más abajo). Al otro lado del cuadrilátero un cliente geek, de los que le gusta vivir llevando encima el último grito en tecnología y que defendía su derecho de entrar con las célebres gafas, exigiendo ver la normativa concreta que impedía su entrada. Lo cierto es que ambos tienen razón en su argumentación ¿o no?

Freemium: Tesla Model S, el 'gadget' de ensueño

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: Tesla Model S, el 'gadget' de ensueño
¿Un iPad? ¿Google Glass? No, hay un 'gadget' mucho más atractivo y que lleva ocupando los titulares estos últimos días. Llamarlo gadget es una licencia que nos vamos a permitir por todo el equipamiento que trae, pero en realidad seguro que no nos equivocamos al afirmar que el Tesla Model S es un producto de lo más cotizado y codiciado entre los lectores de Engadget. ¿Cómo puede ser que un vehículo ocupe esta preciada parcela en nuestro subconsciente? Son tantas las claves que toca la marca de Elon Musk que es difícil explicar el éxito de este proyecto en un par de líneas, pero queda claro que este emprendedor ha dado con la fórmula mágica en uno de los mercados, el de la automación, más complejos del mundo.

Todo lo que rodea a la historia de esta jovencísima empresa cuenta con un atractivo halo mágico. Haciendo un breve repaso, se constituyó en 2003 y con un objetivo tan claro como complejo: popularizar un vehículo eléctrico y hacerlo que sea un fenómeno de masas. Una idea absolutamente peregrina que no recibió sino el desdén y la complacencia del resto de la industria. ¿Iba a llegar un tipo de Sudáfrica a entrar en el mundo de la automación con un modelo nuevo y transgresor? ¡Ja! La risa fue evidente, pero esta historia, ahora que la contamos, ya la hemos visto antes. ¿Recuerdas los años gloriosos de Palm? Pues bien, con el barco semihundido, el entonces CEO de la firma Ed Colligan soltó una de esas perlas de las que siguen circulando hoy por la red como ejemplo a evitar: "No va a llegar Apple al mercado como si nada". Y vaya que sí llegó...

Freemium: ¿Nadie lo ve? La gran amenaza es WinPho...

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: ¿Nadie lo ve? La gran amenaza es WinPho...
Esto cada vez se parece más a la típica bronca en un bar. No se sabe muy bien cómo ha comenzado el tumulto pero ahí no queda una mesa en su sitio. Vuelan los vasos y las tortas, pero en medio de este caos, alguien puede estar robando las carteras de todos los presentes, demasiado cegados por meter el puño en la tripa del rival como para acordarse de sus pertenencias. El mundo de la telefonía móvil había entrado en una dinámica, no diremos que monótona, pero sí predecible: si uno se iba a comprar un smartphone a prácticamente todo el mundo se le ocurría recomendar un Android o iPhone, y para de contar. El duopolio se había consolidad y la guerra cada vez era más encarnizada: la plataforma móvil de Google planteaba sus victorias en términos de cuota de mercado, mientras que Apple se vanagloriaba de llevarse el grueso de la tarta en términos de ingresos.

Así las cosas, el usuario, de alguna manera, se ha acostumbrado a esta lucha sin cuartel, y de hecho, sin quererlo realmente, ha entrado en la maquiavélica estrategia de las marcas: o eres un fanboy o eres un fandroid. Hay que tener en cuenta que cuando defendemos a ultranza una plataforma y ridiculizamos otra, las marcas se frotan las manos: quieren nichos de mercado y bien diferenciados. En esta guerra sin cuartel, los informes de IDC o Gartner que van tomando el pulso al mercado mes a mes, se viven con auténtica pasión, pero es posible que en esta acomodada taberna, un tercero se esté aprovechando de la bronca para ir poco a poco afianzando posiciones. Y no es un intruso cualquiera, precisamente.

Freemium: Así podría resucitar BlackBerry de la mano de su nuevo 'terminator'

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
"He hecho esto antes: esta película ya la he visto". Bum. A John Chen no le tiembla el pulso, ni parece ponerse nervioso ante retos de envergadura. Y no estamos hablando de cualquier cosa: si el nombre te suena y no sabes de qué, este ejecutivo nacido en Hong Kong recibió una inesperada llamada desde Waterloo, Canadá, con el objeto de ocupar la vacante plaza de CEO de BlackBerry. Una silla caliente como pocas y desde luego, no un plato de gusto para quien quiera una vida contemplativa y piense ya en patear campos de golf en una jubilación temprana. Con la firma hecha unos zorros y la cuenta de resultados al rojo vivo, el desafío para este hombre hecho a sí mismo era de calado: tenía que transformarse en mago, en el ejecutor que transformara las cifras de rojo a negro y más complejo todavía, devolver la ilusión de una marca que lo ha sido todo en el mercado de la telefonía.

En BlackBerry (antes RIM), todo ha ido muy rápido, demasiado: hubo un tiempo en el que dominaban de forma autoritaria el mercado de los smartphones, pero un exceso de confianza, abrazarse a una plataforma que no evolucionó y un cambio en el mercado provocado por la irrupción del iPhone hicieron que las míticas crackberry parecieran antiguallas del pasado. Se veía venir de lejos. La reacción llegó, pero posiblemente demasiado tarde. BlackBerry 10 es sin duda uno de los mejores sistemas operativos del mercado y la llegada de la Z10 hizo que por un momento reviviera la chispa de la ilusión, pero la firma arrastraba ya demasiados lastres.

Freemium: Nexus 5 marca un nuevo orden

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
¿Qué hace que un teléfono móvil sea el mejor del mercado? En realidad, nada. Me explico. Vivimos atrapados en un mundo de marcas, de familias, eres de un equipo o del contrario y por eso es fácil que uno caiga sin desearlo en las garras de una plataforma. El sambenito está ahí al alcance de cualquiera, que si fandroid, que si fanboy... Pero con esta apasionada perspectiva de un -no olvidemos- teléfono, uno a veces olvida lo básico y lo esencial y lo que en teoría debería empujarle a comprar un móvil u otro: sus necesidades. Vamos, que uno debería elegir el móvil que mejor se ajustara a su día a día, y ahí sí, entran en juego otros factores: una mejor cámara, un potente procesador, un ecosistema nutrido, duración de batería, y desde luego, el precio.

En definitiva, que el teléfono ideal bien podría ser un gama alta (por aquello de las prestaciones y acabado) a un precio de derribo, y esta extraña combinación semejante a mezclar agua con aceite ha resultado muy esquiva en el mercado. Pero Google parece haber dado con una fórmula imbatible que podría desestabilizar el mercado de los móviles tal cual lo conocemos. Su fórmula de éxito consiste en crear un smartphone con un acabado y prestaciones de primer nivel, pero a un precio que suena a ganga. El primer intento tuvo lugar con el lanzamiento del Nexus 4 hace aproximadamente un año, un smartphone que tuvo un considerable éxito, pero que todavía tenía que pulir muchas asperezas. El segundo intento ha sido más certero y llega con su evolución, el Nexus 5. Y con este equipo estaríamos ante palabras mayores.

Freemium: El iPad (casi) perfecto

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: El iPad (casi) perfecto
Hay que reconocer que para los que estuvimos a este lado de la barrera cubriendo la keynote resultó un tanto densa y lenta. Los minutos pasaban pesadamente a la espera del plato fuerte y tras el empacho de números por parte de un exultante Tim Cook fuimos testigos de minuciosos repasos a software, Mavericks y el despliegue de nuevo hardware entre portátiles y el brutal Mac Pro. La espera resultaba interminable ¿y los nuevos iPad? ¿y el rumoreado iWatch? ¿Qué pasa con el televisor? Nada. Pero al final llegó lo que muchos estaban esperando, el plato fuerte, la salsa: la esperada renovación de la familia de los tablets, en la que hubo de todo, luces y sombras. Y cómo no, la decepción. Una vez más Apple había dado la espalda a los rumores y no había productos estrella o transversales, la casa sigue consagrada a esta inagotable gallina de los huevos de oro que alimentada fundamentalmente por el ecosistema iOS.

Pero una vez más fuimos testigos de la losa que supone llegar a una presentación de este tipo con el peso de las expectativas y una parte del público (esta vez sí hubo streaming) vio decepcionada que no había los nuevos productos de los que tanto se había hablado. Sin embargo, esto no parece preocupar en exceso al fabricante que volvió a responder con datos a los más críticos: los nuevos iPhone habían batido récords de ventas y el iPad seguía siendo un producto codiciado por el mercado. Así las cosas y casi sin darse cuenta, los de Cupertino nos mostraron lo que podría haber sido un tablet perfecto pero... a cachos.

Freemium: Apple, ¿con qué nos vas a 'cubrir' ahora?

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
"We still have a lot to cover", tenemos mucho que cubrir todavía. Apple abre fuego de nuevo y consigue que nos inquietemos con las temidas especulaciones. En lo que toca a los tiempos y el marketing son los amos: combinan con maestría una extraña fórmula en la que siguen a rajatabla un patrón de lanzamiento que todo el mundo conoce, pero siempre se guardan un as en la manga que consigue sorprender, para bien o para mal, al público. Así, sabemos que habiendo tenido lugar la presentación de los nuevos iPhone (esa es otra, sabemos a ciencia cierta que hay iPhone y iPad nuevos cada año), toca por pura lógica una renovación de la familia de las tabletas. En esta secuencia milimétrica sabemos además que la innovación que presente un equipo iOS se trasladará al otro, y esto lo vimos con la pantalla Retina y podemos poner la mano en el fuego que sucederá con tecnologías como Touch ID.

Las bromas en Twitter al respecto se suceden. Sí, todo el mundo sabe que lo siguiente será un iPad así y con tal procesador, pero sin embargo, todas las keynotes tienen algo de inquietante que nos hacen estar pegados a la pantalla. Sucedía con Steve Jobs, por supuesto, pero si quieres, esta incógnita cobra todavía más protagonismo con el enigmático Tim Cook. Jobs era pasional pero por ello predecible, pero Cook está hecho de otra pasta y uno no sabe a ciencia cierta qué pasa por su cabeza. Con estos ingredientes los de Cupertino repartieron la pasada semana invitaciones para el siguiente acto de la casa, que tendrá lugar el martes de esta misma semana. Y frente a tus ojos tienes la escueta invitación. ¿Seguro que veremos sólo los nuevos iPad?

Freemium: Fitbit Force ¿el mejor smartwatch del mercado?

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Y de repente, los smartwatch se pusieron de moda. Hace más o menos un mes y desde estas líneas apuntamos que esto de los relojes inteligentes se estaba asemejando a una carrera de pollos sin cabeza en la que Samsung había llegado primero... ¿a dónde?. El principio que debería seguir todo producto en tecnología es que aporte valor añadido al usuario, o evitando eufemismos, que sea útil. Al menos que merezca hasta el último céntimo invertido en él más allá de otras consideraciones por parte del usuario como la imagen o la pasión por una determinada marca. Sobre el papel, un reloj inteligente parecía una excelente idea: llevar en la muñeca un dispositivo que ofrezca información al usuario de un vistazo y en un gadget que nos acompaña a todas partes es una apuesta ganadora.

Google, entre tanto, calentó el ambiente de los wearables con Glass. La guerra por su cuenta. Otra combinación curiosa de prestaciones en un equipo todavía más comprometido, unas gafas, pero con un alcance muy superior al que puede ofrecer un simple smartwatch. Así las cosas, Samsung, un fabricante que no conoce el miedo y asume riesgos como pocos, se lanzó a la piscina con Galaxy Gear, una apuesta confusa y que no parece que vaya a convertirse en un producto estrella en la casa. Y ahora que hablamos de casas, algunos parecen dispuestos a construirlas por los cimientos. Fitbit sabe algo de este mercado, pero lo tenía muy callado. O nosotros no lo habíamos visto.

Freemium: Trampear benchmarks, el 'doble o nada' más arriesgado

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: trampear benchmarks, el 'doble o nada' más arriesgado
Cada vez más grande, cada vez más avanzados y por descontado, cada vez más potentes. Adquirir hoy en día un smartphone no es tarea fácil para nadie, y son múltiples -por fortuna- las opciones que un usuario cuenta a la hora de dejarse sus ahorros en el preciado móvil. La competencia achucha y las prestaciones de los equipos van cada vez más ajustadas; ante este panorama, los fabricantes se esfuerzan por dar ese punto adicional que inclinará la balanza en el difícil equilibrio en cabeza y corazón de un potencial comprador. Así las cosas, les hemos visto embarcarse en una descarnada guerra en el ámbito de las cámaras, que cada vez son más sofisticadas y de la que el usuario es siempre el gran beneficiado.

Y por si todo esto fuera poco, el consumidor se ha visto envuelto casi sin darse cuenta en una guerra de plataformas, un duelo casi religioso en el que los usuarios se adscriben más como acólitos que como un libre comprador que opta por un sistema operativo u otro. Por otro lado, es una tarta demasiado golosa como para dejarla pasar. ¿Qué fabricante no estaría tentado en hacer de todo por arañar unos puntos en esta disputada tarta? Pero en esta guerra ¿vale todo realmente?

Freemium: ¿Merece la pena pagar por una app?

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: ¿Merece la pena pagar por una app?
Es una historia que se repite constantemente. Una idea feliz que surge en la ducha o tras un inspirador paseo bajo los árboles, se convierte de repente en algo que no podemos dejar pasar. Ese ilusionante relámpago que ha pasado por nuestras cabezas se transforma en un boceto a vuelapluma y de ahí a unas primeras líneas de código. Un primer esbozo en la pantalla del ordenador ofrece una dimensión más real de lo que antes era sólo un pensamiento, y no podemos contener la ilusión. Llamamos al primer amigo o familiar: "mira, ¿qué te parece?". Un asentimiento de admiración corrobora nuestro entusiasmo y relanza el proyecto con un ánimo redoblado. Nos entregamos en cuerpo y alma al desarrollo de esa idea convertida ahora en app para móvil, el nuevo tótem del dinero fácil.

Tras varias betas por fin damos con una versión definitiva que es enviada para su validación y posterior publicación en la tienda de aplicaciones. Es el momento de la verdad. Pero la gloria no tarda en llegar. La app, que es gratuita, es descargada por cientos, luego miles de usuarios, y en pocos días sube a lo más alto de la tabla. En pocos meses, lo que fue una idea peregrina bajo la ducha se ha transformado en un fenómeno de masas con un creciente número de usuarios. No cabe duda de que hemos triunfado, pero... ¿de verdad?

Freemium: iPhone 5S, la 's' era de... dilo tú

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
¿'S' de sorprendente? ¿'S' de soporífero?... La verdad es que casi lo que menos revuelo ha tenido en la red ha sido la propia presentación de Apple y han cobrado más protagonismo los previos y sobre todo, los análisis posteriores que han ido recorriendo los medios a la velocidad del rayo. Como suele ser habitual tras una keynote, el fabricante de Cupertino no ha dejado frío a nadie, ni a los acólitos, ni por descontado, a los enemigos de la marca. Sin embargo, la del martes no fue una presentación convencional si nos atenemos a los patrones del fabricante, y de hecho, hubo un par de detalles que buena parte de los medios han pasado por alto y que dejan patente que algo está cambiando en la casa. ¿La presión de los rivales o el estilo Cook?

La presentación mantuvo los tiempos a los que nos tiene acostumbrados Apple, pero en esta ocasión Tim Cook se ahorró el empacho de cifras a las que nos tiene acostumbrados, tal vez porque la jornada iba a ser densa en cuanto a contenido. Cook, hizo de maestro de ceremonias, pero fue un peso pesado, Phil Schiller, el responsable de presentar la verdadera estrella de la jornada: el iPhone 5S. Con todo, el CEO de la firma dejó patente que la nueva estructura de la organización se basa en dos cimientos que marcarán la nueva era: el cotizado Jony Ive y la nueva rutilante estrella en Infinite Loop, Craig Federighi.

Freemium: Galaxy Gear desata la confusa guerra de los smartwatch

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: Galaxy Gear es el primero... pero no el mejor
Que lo de los relojes inteligentes no iba a ser una moda pasajera parecía algo evidente y ya ha comenzado el 'bombardeo', si quieres verlo de esa manera, de equipos que quieren hacerse fuertes en este mercado. De hecho, los fabricantes se han lanzado en una alocada carrera por presentar (o anunciar) sus nuevos productos en un mercado que todavía no existe. Hay que tener en cuenta que, si bien es cierto, todos llevamos un reloj en la muñeca, su uso está restringido básicamente a conocer la hora, la alarma y poco más. Pero ahora de repente la carrera de muchos parece consistir en quién será el primero o los primeros en contar con su smartwatch en el mercado, por aquello del que pega primero, pega dos veces.

Sin embargo, en un mundo, el de la tecnología, donde las marcas se adelantan en muchas ocasiones a lo que quiere el usuario, y de hecho, crean necesidades que desconocía que tenía, se hace necesaria una labor didáctica previa. Dicho de otra manera: hay que explicar llanamente al usuario para qué sirve un reloj inteligente, qué se puede hacer con él, y por qué debe codiciar uno por encima de todas las cosas. Sólo así logrará que saque su cartera del bolsillo. Samsung tiene prisa por demostrar al mundo que es un fabricante puntero en lo que toca a tecnología, y yo diría que es el más avanzado en lo técnico, pero parece haber olvidado adelantarse a la inevitable pregunta del cliente: "¿Y para qué quiero yo eso?".

Freemium: BlackBerry KO, Nokia OK

En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: BlackBerry KO, Nokia OK
Dicen que lo peor que puede suceder en el mercado es que no hablen de uno, ni bien ni mal. Pasar desapercibido en un mercado que tiembla ante cualquier rumor, filtración o incluso un tuit, que no se mencione a uno, aunque sea para criticarlo borda la tragedia. Y algo así parece que está sucediendo con BlackBerry, una marca que lo ha sido todo en el mundo de la telefonía móvil y que ahora lucha encarnizadamente por un minuto de gloria en los medios o mejor aún, no quedar como una marca marginal en la suculenta tarta de la telefonía móvil. Los de Waterloo viven una situación muy incierta al haber abierto el melón de un futuro que queda abierto a cualquier solución, todo esto en un año en el que han luchado encarnizadamente por recuperar el terreno perdido y sobre todo, la ilusión.

Ahora mismo, el mercado es cosa de dos -iOS y Android-, pero el tercero en discordia no se resigna a pasar desapercibido. No sabemos muy bien cuáles son las cifras del tremendo esfuerzo que están efectuando Nokia y Microsoft por aumentar la cuota de mercado de la plataforma Windows Phone, una recién llegada a fin de cuentas, pero lo cierto es que comienzan a cosechar las simpatías de los usuarios que han optado por ellos. Un índice de satisfacción que rompe moldes, el sólido apoyo de colosos como Telefónica y los últimos modelos presentados por Nokia, abren un futuro esperanzador para la plataforma. La cara y la cruz de una moneda en la que el usuario asiste expectante. ¿Qué sucederá a corto plazo?




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