¿Recuerdas cuando el año pasado
los Dino Riders un HUMVEE equipado con una torreta láser consiguió
derribar un avión no tripulado durante unas pruebas de tiro? Pues esta hazaña ha sido multiplicada por cuatro y la mar por el contratista de defensa
Raytheon. La prueba tuvo lugar el mes de mayo en el centro de entrenamiento de la Marina de EEUU situado en la Isla de San Nicolás, cerca de California, pero no hemos tenido constancia de ella hasta ahora, cuando la compañía ha publicado un vídeo en blanco y negro de uno de los
drones cayendo en llamas.
La idea es utilizar este tipo de armas para complementar o sustituir las actuales defensas
Phalanx contra aviones y misiles, que disparan más de 3.000 proyectiles por minuto para crear una barrera de tungsteno a gran velocidad, aunque empresas como
Northrop Grumman ya piensan en llevar la idea más lejos, creando torretas capaces de incendiar pequeñas embarcaciones a más de un kilómetro de distancia. Por ahora tendrás que conformarte con ver el vídeo del UAV, que en cierto modo nos recuerda en su agonía a
los mosquitos aniquilados por la Verja Fotónica.