Tenemos más que interiorizado que
Immersion no se corta a la hora de llevar a los tribunales a cualquier compañía, por grande o pequeña que sea, con tal de proteger su propiedad intelectual, pero eso no significa que la empresa se cierre en banda a un sustancial acuerdo con tal de ahorrarse el mal trago de un juicio. Esto es precisamente lo que ha ocurrido en su enfrentamiento contra
Motorola, que gracias a la mediación de
papá Google, no ha tenido que llegar a mayores.
Como puedes imaginar, las cifras concretas de dicho apaño no han trascendido, pero la hucha que deben guardar los de Mountain View para este tipo de "imprevistos" ha conseguido que Immersion no sólo se olvide de los problemillas que ha tenido con
Moto en el pasado, sino también licencie su tecnología de
vibración de cara a futuros productos de Motorola y de paso arregle "algunas cuestiones" pendientes con el hardware firmado por la propia Google.
A cambio, Immersion se compromete a retirar su ofensiva legal relacionada con la retroalimentación háptica al completo, incluyendo una queja formal presentada ante la Comisión Internacional de Comercio de Estados Unidos. Eso sí, una vez hechas las declaraciones de buena voluntad de rigor, también se ha cuidado de puntualizar que este acuerdo no exime de sus responsabilidades al resto de fabricantes que lanzan equipos con Android, puesto que esta alianza cubre únicamente los casos señalados anteriormente (básicamente todo lo que tenga que ver con Google y Motorola, y no al resto de allegados).